Ramiro Sosa sali贸 de su natal Argentina rumbo a los Estados Unidos a tratar de conquistar 鈥渆l sue帽o americano鈥.聽 Teniendo una inclinaci贸n especial por la m煤sica desde su infancia decidi贸 ingresar a la escuela de m煤sica en Miami para convertirse en m煤sico profesional. Mientras estudiaba y para ayudarse econ贸micamente comenz贸 a trabajar como guitarrista en varios restaurantes y clubes de la ciudad. Al poco tiempo pas贸 a tomar parte de una compa帽铆a de m煤sica flamenca y comenz贸 a viajar por el pa铆s tocando la guitarra y cantando al lado de sus dos bailarinas.
Una noche al salir de su trabajo volc贸 su camioneta en un aparatoso accidente: gir贸 cinco veces lanz谩ndolo sobre el pavimento a varios metros de distancia. En el momento del accidente Ramiro se encontraba hablando por tel茅fono con su amigo Rub茅n Cuartas, m煤sico como 茅l,聽 qui茅n al o铆r el golpe y haber perdido la comunicaci贸n telef贸nica sali贸 a buscarlo inmediatamente. Cuando llego al lugar del accidente se encontr贸 con Ramiro en una situaci贸n realmente grave por haber perdido demasiada sangre al hab茅rsele amputado el brazo izquierdo a nivel del codo con el impacto.
Mientras Ramiro yac铆a en el pavimento y los param茅dicos trataban de detenerle la p茅rdida de sangre,聽 los mismos socorristas recog铆an el brazo amputado y lo pon铆an a enfriar pensando en la posibilidad de una re-conexi贸n.
鈥淣o recuerdo nada m谩s desde el momento del impacto. Cuando despert茅 a los varios d铆as estaba totalmente inmovilizado y con un enorme aparato de acero en mi brazo izquierdo鈥 comenta Ramiro. Lo que 茅l no sab铆a es que durante las primeras dos horas despu茅s del accidente hab铆a estado entre la vida y la muerte pues la p茅rdida de sangre lo hab铆a dejado en estado cr铆tico. En el hospital los m茅dicos hab铆an determinado coserle el brazo al nivel del codo sin re-injertarle el brazo pues seg煤n dec铆an el volver a conectar el codo es una operaci贸n demasiado complicada y con poco 铆ndice de efectividad. Fue Rub茅n su amigo que con su insistencia logr贸 conseguir a un cirujano pl谩stico que se animara a hacer la reconexi贸n, no sin antes pelear con gran parte del personal m茅dico del hospital. 鈥淟o primero que hubo que esperar, seg煤n me cuentan, es que se confirmara que yo saldr铆a del estado vegetativo en el que me encontraba鈥 dice Ramiro.
Una vez fuera del coma, despu茅s de haber recibido varias transfusiones de sangre, el聽 cirujano pl谩stico reuni贸 a un equipo de nueve m茅dicos para estudiar la posibilidad de re-injertarle el brazo. Una vez que los signos vitales volvieron a estabilizarse y que el cerebro funcionaba bien al igual que las arterias y los pulmones, Ramiro fue sometido a la cirug铆a. Durante las primeras tres horas los doctores trabajaron en cortar el brazo amputado de tal manera que pudiera volverse a conectar, y despu茅s prosiguieron con una operaci贸n de siete horas para pegar el brazo.
Los amigos y la hermana de Ramiro se encontraban en el hospital聽 y estaban realmente consternados de la actitud que 茅l tomar铆a en caso de que sufriera la amputaci贸n permanente. Tem铆an que al recibir la noticia Ramiro se suicidara pues ven铆a pasando por una ligera depresi贸n y viv铆a de la utilizaci贸n de sus brazos para tocar su m煤sica.
Despu茅s de la operaci贸n Ramiro comenz贸 a聽 recobrar la conciencia聽 y fue entonces que los m茅dicos decidieron inducirlo a un coma para evitar que se moviera y trastornara el brazo operado.聽 鈥淣o recuerdo nada f铆sico de esos d铆as pero si te puedo decir que nuestro esp铆ritu no tiene l铆mites. Mientras mi cuerpo se manten铆a en coma mi esp铆ritu vol贸 y se traslado a un s fin de lugares. Visit茅 mi casa de la infancia, platique con mis hermanos y primos, reviv铆 im谩genes de mi ni帽ez, estuve en la Patagonia, y me sent铆 tan libre y tan capaz de conquistar el mundo que fue una experiencia maravillosa鈥 dice Ramiro.
Al volver a la realidad, rodeado de sus amigos, se dio cuenta de que algo raro ten铆a en su brazo. Al enterarse de lo que le hab铆a pasado y de lo que le hab铆an hecho los doctores entr贸 en crisis y comenz贸 a jalarse, a patear, y a hacer movimientos tan bruscos que se arranco el metal del brazo por lo cual hubo que someterlo a una nueva operaci贸n de reacomodo.
鈥淓n total pas茅 poco m谩s de tres meses en el hospital. Adem谩s del problema de mi brazo sufr铆 fracturas de f茅mur, cadera, tobillo izquierdo, pierna derecha, rodillas, tibia y peron茅. La cadera me la tuvieron que remplazar. Con todo esto tuve que empezar con terapia de rehabilitaci贸n para poder caminar de nuevo鈥 comenta Ramiro. 鈥淎ceptar la realidad de la p茅rdida de mi brazo no ha sido f谩cil pero pienso que si sigo aqu铆 es por alguna raz贸n. Ahora he empezado a tocar el piano con la mano derecha y poco a poco estoy adquiriendo lo necesario para montar un peque帽o estudio de grabaci贸n鈥 dice.
Cuando se cumplieron seis meses del accidente y al ver que el brazo izquierdo segu铆a inmovilizado, los doctores le sugirieron que se lo amputara a la altura del codo. Su determinaci贸n y empe帽o lo han llevado a poder mover los dedos de la mano, y est谩 tratando de conseguir el dinero necesario para poderse hacer una operaci贸n para ponerse el codo y recuperar de esa manera el uso de su brazo. 鈥淣o es f谩cil pues por mucho que trabajo la operaci贸n es muy costosa y no se si podr茅 conseguirla pero sigo en la lucha todos los d铆as鈥 dice Ramiro.
Mientras tanto, ha empezado a manejar autom贸vil nuevamente, toca tres veces por semana el piano en un restaurante, y dirige el coro de una iglesia en Hollywood, Florida donde reside. 鈥淎unque ha sido una lecci贸n muy dura, doy gracias a Dios de que aqu铆 sigo鈥 concluye Ramiro.